• El sueño

     

    ¿Qué es dormir?

    Dormir es una necesidad fisiológica que el ser humano tiene durante toda la vida. El sueño es un proceso en el que se produce una alteración del estado de conciencia, del que se puede despertar el sujeto en cualquier momento y que tiene lugar de forma periódica.

    Mientras dormimos no somos conscientes del mundo que nos rodea, pero durante este periodo de tiempo ocurren gran cantidad de cosas que son esenciales para mantenernos saludables.

    Mientras dormimos, el cuerpo solo funciona «lo justo para permanecer con vida»: la temperatura central desciende, se mantiene muy baja la tasa de calorías que se queman...


    Las fases del sueño

    El sueño tiene dos fases:

    Una primera fase es la llamada sueño «NO REM» y la segunda es la del sueño «REM». Lo que diferencia un estado del otro es la aparición de movimientos oculares rápidos durante la etapa «REM» (en inglés Rapid Eyes Movement, que en español significa Movimiento Rápido de los Ojos).

    El sueño «NO REM» suele aparecer antes que el «REM» y se caracteriza por una profundidad progresiva del sueño. Es la fase tranquila o descansada que se divide en cuatro estados (desde la etapa I, la del sueño más ligero, a la etapa IV, la de mayor profundidad):

    La etapa I es la fase del sueño ligero y en ella todavía se perciben la mayoría de estímulos que suceden a nuestro alrededor. El sueño en esta etapa suele ser poco reparador y el tono muscular comienza a disminuir.

    En la etapa II, se produce un bloqueo en la recepción de la información sensorial y una desconexión del entorno que facilita la conducta de dormir. El sueño es parcialmente reparador y el tono muscular es aún menor.

    En la etapa III, el bloqueo sensorial se hace más intenso con lo que el sueño es más profundo. Esta etapa es esencial para el descanso de la persona. Despertar en esta fase provoca desorientación y confusión.

    La etapa IV es la de mayor profundidad del sueño. En ella la actividad cerebral es más lenta y el tono muscular está muy reducido. Es esencial para la restauración física y psíquica del organismo. En esta etapa pueden aparecer ensueños en forma de imágenes, luces o figuras vagas, pero nunca en forma de historia.

    El sueño «REM» aparece tras las cuatro etapas del sueño «NO REM» y en él se producen movimientos oculares rápidos. El tono muscular es nulo y es la fase en la que aparecen los sueños típicos presentados en forma de narración.

    Todas estas etapas suelen repetirse cíclicamente a lo largo de la noche. En un periodo de tiempo de 7 a 8 horas, suele darse este ciclo de 4 a 6 veces, y dura aproximadamente unos 90 minutos. El sueño "NO REM" tiende a concentrarse durante el primer tercio de la noche, mientras que el sueño "REM" aparece con mayor duración en el ultimo tercio.


    ¿Cuánto deberíamos dormir?

    Todos conocemos la importancia que tiene el sueño en nuestras vidas ya que se calcula que pasamos una tercera parte de ella durmiendo, pero depende principalmente de nuestra edad, aunque también varía mucho entre personas de una misma edad.

    Los bebés duermen cerca de 17 horas al día, que se reducen a 9 o 10 horas cuando se van haciendo mayores. La mayoría de los adultos necesitan entre 7 y 8 horas de sueño cada noche, aunque éstas serán menos según el individuo envejezca. Existen grandes diferencias entre unas personas y otras, hasta el punto que algunas pueden estar bien con tan solo 3 horas de sueño por noche. Las personas mayores necesitan menos horas de sueño que el adulto joven y es frecuente que por las noches se encuentren despiertos, especialmente si durante el día han dormido la siesta.

    Generalmente, damos por supuesto que el dormir es algo normal, pero en las dos últimas décadas, el mundo occidental ha modificado sensiblemente sus pautas de vida cotidiana de tal forma que, si hoy comparamos nuestros horarios con los de hace 20 años, notamos diferencias muy significativas, por lo que es menor la cantidad de horas que dedicamos al reposo nocturno.

    Una noche ocasional sin dormir tiene muy poco efecto sobre nuestra salud física o mental. Sin embargo, tras varias noches de insomnio nos sentimos adormilados durante el día, nos resulta más difícil concentrarnos o tomar decisiones y se puede llegar a alterar nuestro estado de ánimo. Esto puede ser extremadamente peligroso para aquellas personas que manejan maquinaria pesada o conducen. No hemos de olvidar la gran cantidad de muertes que se producen cada año como consecuencia de quedarse dormido al volante.

    Problemas del sueño

    Dormir muy poco (insomnio)

    La falta de sueño o insomnio es un síntoma molesto que con frecuencia nos lleva a consultar con el médico de cabecera. El insomnio puede ser secundario a los problemas que cada día tenemos que afrontar, o bien ser consecuencia de esos mismos problemas.
    Con frecuencia nos quejamos de que no dormimos lo suficiente o de que la calidad de nuestro sueño no es satisfactoria. Sin embargo, realmente dormimos mucho más de lo que imaginamos ya que los pequeños periodos en los que nos encontramos despiertos durante la noche parecen mucho más largos de lo que realmente son. El motivo de que durmamos muy poco generalmente puede ser identificado sin tener que acudir al médico. La existencia de demasiado ruido, una cama poco cómoda, una temperatura excesiva o hacer poco ejercicio físico pueden ser responsables del insomnio. El comer demasiado puede hacer difícil conciliar el sueño, mientras que comer muy poco puede llevar a despertarse demasiado temprano. Los cigarros, el alcohol y las bebidas con cafeína, tales como el café o el té, también trastornan el sueño. Otro factor que provoca el insomnio es el de los problemas que rondan nuestra mente al acostarnos. Una fácil solución para evitar este problema será tener en nuestra mesilla de noche un papel y un bolígrafo, de manera que podamos anotar cualquier asunto o problema que tengamos rondándonos por la cabeza y de esta forma liberar nuestra mente hasta el día siguiente.


    Sonambulismo

    El sonambulismo se caracteriza porque aquel que lo padece se despierta aparentemente de la etapa más profunda de sueño para llevar a cabo actividades bastante complejas, como caminar dando vueltas o subir y bajar escaleras. Esto puede llevar a la persona afectada a situaciones embarazosas y ocasionalmente peligrosas. A menos que se le despierte en ese momento, la persona no recordará nada al día siguiente.


    Pesadillas

    La mayoría de nosotros ha tenido sueños amenazadores o pesadillas. Las pesadillas generalmente tienen lugar durante la última parte de la noche cuando tenemos nuestros sueños más intensos y memorables. Las pesadillas no suelen causar problemas a menos que sean muy frecuentes, lo que generalmente es reflejo de la presencia de dificultades emocionales. A menudo aparecen tras acontecimientos o sucesos traumáticos. La psicoterapia de apoyo puede ser de ayuda en estas ocasiones.


    Piernas inquietas

    Algunas personas se mueven mucho mientras duermen y pueden sacudir sus piernas hasta tal punto que impiden que su pareja pueda dormir. La solución más simple a este problema es el de poner en la habitación dos camas individuales en lugar de una doble.